En el desasido placer que se escurrió de mi recuerdo
aparece ahora un sentimiento que nubla mi pensamiento,
el ansia de poseer la nobleza que ama un cuerpo,
la dicha de besar labios, solo por el placer de amar.
Amar el amor y no la persona,
amar la situación y no la intención,
sentir una sonrisa en mi interior que florece con
frases ocultas,
esas que se convierten en mentiras descubiertas y que
sólo puedo imaginar.
Ahora libre es el tiempo que no muere en mis venas,
fiereza del viento que libre corre por mi mirada,
tristeza de la muerte que se desvanece en un momento,
porque jamás la quise ver,
y ahora se oculta tras un velo de sueños.
Todo es sutil cuando mi mente deja de sufrir,
habría gemido mi locura si hubiese podido,
habría descubierto otra vida
si no hubiesen desaparecido la mía y su tormento.
Habría oscurecido la mañana si en mi mente no llega a gritar
la voz de la vida que me dice:
“Ama al amor y no a la persona”.
Alcé mi mirada para ser deslumbrada por tu belleza; al instante, la bajé para no ser violado por tu indiferencia.
